La amnesia de los principios periodísticos

Por: Alejandra Arizmendi Zapata

“El periodismo no es un circo para exhibirse, sino un lugar para pensar, para crear, para ayudar al hombre en su eterno combate por una vida más digna y menos injusta” Tomás Eloy Martínez

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Basta con ver Spotlight para darse cuenta de cómo es que se realiza un trabajo periodístico realmente basado en su razón de ser: la investigación. En esta película se cubrió una de las investigaciones más extensas con un tema que causó y sigue causando polémica con la historia controversial de los abusos sexuales realizados por los sacerdotes de Boston y con el silencio cómplice de gran parte de la comunidad.

Pero más allá de la película, lo realmente interesante es analizar la manera como se debe seguir paso a paso un cubrimiento de hechos por medio de una búsqueda incansable de testimonios, pruebas, archivos y entrevistas que calan en lo más íntimo de quien está buscando y comprobando la historia.

Y es que ese es el periodismo auténtico, real, el que no se rinde, el que no se deja manipular, el que insiste y el que, sobre todas las cosas, busca la verdad mediante el entendimiento de la información alejada del morbo.

El respeto es otro pilar fundamental, el camino a seguir dentro del periodismo no puede alejarse de las sendas de la certeza. Pero es que hay que entender que este oficio puede traducirse como un campo de batalla en el que la resignación quiere llegar para quedarse. Cuando pasa esto debe entrar entonces la valentía, esa capacidad innata de poner pasos firmes hacia el cambio de la sociedad.

Para nadie es un secreto la carencia de credibilidad que tienen la gran mayoría de los medios de comunicación, sometidos a intereses privados que marcan el rumbo de lo que se debe publicar y lo que no.  Pero ¿sirve seguir con esa mentalidad de que no es posible dar un cambio, un giro en la historia? La respuesta es negativa y remueve conciencias sobre el fundamento periodístico que está pasando por un momento de amnesia colectiva.

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